El caso de Zara Hartshorn está dando la vuelta al mundo y es que, se ha convertido en la niña con arrugas. Esta niña británica de 13 años aparenta una anciana debido a una enfermedad conocida como lipodistrofia.
Esta enfermedad afecta al tejido graso, de manera que existe muy poco en el cuerpo, dando lugar al envejecimiento de la piel por esa falta de grasa. Esta enfermedad es común en enfermos de SIDA, ya que se relaciona como un efecto secundario a los tratamientos para esta enfermedad. Sin embargo, también puede heredarse y este es el caso de Zara Hartshorn, que ha heredado la enfermedad de su madre.
Esta pobre niña se ha sometido a varias intervenciones sin ningún éxito. El tratamiento actual consiste en realiza infiltraciones de tejido graso del paciente o de ácido hialurónico.
Podéis conocer más sobre este caso en el siguiente vídeo (en inglés):

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