Una clínica sevillana se enfrenta a una indemnización de más de 50.000 euros -concretamente 53.634 euros- por unas orejas de soplillo mal operadas.
Al parecer, la paciente de 21 años acudió a la clínica para realizar una corrección estética en sus orejas. La operación no tuvo el éxito esperado y tuvo que someterse a una segunda operación. El problema no sólo queda en las secuelas físicas que esta operación le dejó a la paciente, sino que además, su abogada alega que estas operaciones no deberían haberse realizado nunca ya que la paciente padece dismorfofobia o tendencia subjetiva a verse mal.
Ahora, tanto por las secuelas como por la imprudencia de la clínica al no tener en cuenta que la operación no era necesaria, deberá pagar esta cantidad a la paciente.
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