Estamos acostumbrados a verlas siempre perfectas, pero pocas de ellas muestran una belleza natural, sin cuidados extras o retoques adicionales. Las famosas operadas, normalmente suelen elegir bien a sus cirujanos, por lo que suelen tener buenos resultados. Sin embargo, otras veces, abusan del poder de la medicina y acaban obteniendo peores resultados que antes de realizarse la operación. Y es que, ningún exceso es bueno.
Vamos a ver a algunas famosas a las que su adicción por el bisturí les ha jugado una mala pasada (o más de una, porque suelen repetir su entrada al quirófano continuamente).
Pómulos, nariz, labios, pechos… ¿Hay algo que Pamela Anderson no se haya operado? Por su parte,Victoria Beckham reitera sus operaciones. Aparte de sus evidentes pechos operados -con un resultado poco natural, por cierto-, la mujer de uno de los futbolistas más famosos se ha operado la nariz y los pómulos más de una vez.

La cara de los excesos la pone Jocelyn Wildenstein, a quien la adicción a la cirugía le ha dejado una cara más bien poco humana. Otro exceso es el de Jodie Mash, con unos pechos desproporcionados que deben cargar su espalda como si de una mochila se trataran.

Quien también se resiste a envejecer es Donatella Versace, operada hasta la saciedad y eternamente reacia a deshacerse de su melena estilo Barbie. Menos operada pero podría decirse que igual de obsesiva con la resignación al envejecimiento es Nicole Kidman, a la que su gusto por el bótox ya le ha dado los primeros resultados negativos. Esperamos que no siga estropeándose para seguir siendo una de las mujeres más guapas de la meca del cine.

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