La dermopigmentación es la técnica a través de la cual se colorea la piel y a través de ella, podemos estar maquilladas las 24 horas.

Esta técnica dura dos años y requiere rellenos y reconstrucciones periódicas porque dura más o menos un par de años debido a la reconstrucción de las capas de la piel.
Los pigmentos utilizados son de origen mineral y vegetal. Los últimos son perecederos, mientras que los primeros son indelebles y se utilizan para el tatuaje tradicional. La elección de uno u otro tipo se realizará según el tipo de piel, los matices que se quieren conseguir y la perdurabilidad elegida.
Esta técnica se utiliza en los ojos, para fijar un eyeliner eterno; en las cejas, para dar una impresión de mayor volumen y en los labios, para mantenerlos también siempre maquillados y dar un efecto de mayor volumen.
El número de sesiones, en cada caso, varía en función de la zona a tratar, pero para dibujar la línea del párpado, basta con dos sesiones. En cuanto la recuperación, es muy sencilla, basándose en los siguientes pasos:
- Aplicar frío en la zona para evitar inflamación.
- Evitar roces en la zona.
- Utilizar toallitas cada mañana para limpiar la zona.
- Aplicar vaselina o el medicamento indicado por el especialista.
- No maquillar la zona micropigmentada durante al menos una semana.
- Evitar tomar el sol y los rayos UVA por lo menos durante el primer mes. Cuando se tomen usar protección total.
- Cualquier tratamiento posterior en la zona debe estar indicado exclusivamente por el especialista.
Puedes enlazar este post desde tu blog usando el enlace de trackback.